Por Patricio Herman
El jueves 19 de enero pasado se publicó en El Mercurio una interesante columna de opinión de Cristián Warken, un humanista de verdad, quien denunció con sólidos argumentos el desinterés que tienen nuestras autoridades en respetar el patrimonio histórico de las ciudades, subrayando el culto por lo feo y esa práctica generalizada de demoler viviendas con valor arquitectónico en función de los rápidos y lucrativos negocios inmobiliarios privados.
El lúcido columnista decía “…porque un país no son sólo cifras macroeconómicas, un país son recuerdos del presente y el pasado, instantáneas del alma colectiva…” y como compartimos plenamente su postura crítica al sistema imperante a continuación, dentro del contexto de la regulación patrimonial que se ha dado la nación, ejemplificaremos en esta columna una situación incorrecta pasada en la comuna de Las Condes y un desborde más que podría suceder en estos días en la comuna de Providencia.