Fuente: La Tercera - 10 de octubre de 2011.-
Cuando el joven llamado Ernesto Bravo se acercó al sacerdote Luis Vásquez en 1992, más que confesar sus pecados, acusó un sueño: hacía tiempo que venía pensando en hacer el primer carnaval pagano-religioso de Santiago y en ese barrio, el de Av. Matta, donde había crecido.
El padre Vásquez no dudó en entregarle las llaves de su parroquia, la de San Antonio de Padua. Aunque Bravo le había hablado de algo "pagano", el ya fallecido sacerdote estuvo de acuerdo en fundar un espectáculo que le diera colorido a ese sector de la capital y, a la vez, relevara la figura de San Antonio, al que muchas jovencitas le rezan para que les traiga un novio. "La única condición que nos puso fue que se lo dedicáramos al santo y que tiráramos fuegos artificiales", recuerda Bravo sobre el comienzo del Carnaval Latinoamericano San Antonio de Padua, que lleva 19 años realizándose en el barrio comprendido entre Av. Matta, Placer, Av. Vicuña Mackenna y la Autopista Norte-Sur y que se realiza el segundo fin de semana de octubre.
